Misión e HistoriaNuestra MisiónEl Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ por sus siglas en inglés) apoya a países que luchan contra la impunidad, en la búsqueda por enfrentar el legado de crímenes masivos y atribuir responsabilidades por violaciones de los derechos humanos ocurridos en el pasado. El Centro actúa en sociedades que emergen de gobiernos represivos o de conflictos armados, en el esfuerzo por consolidar la institucionalidad democrática. Para promover la justicia, la paz y la reconciliación, las entidades de gobierno y los defensores de derechos humanos optan por una variedad de enfoques de la justicia transicional que incluyen respuestas tanto judiciales como no judiciales a los crímenes contra los derechos humanos. El ICTJ colabora en el desarrollo de mecanismos integrales, más extensos y adaptados a las circunstancias de cada caso en la justicia transicional que constan de cinco elementos clave: el enjuiciamiento de los perpetradores; la documentación y el reconocimiento de las violaciones por medios no judiciales, tales como las comisiones de la verdad; la reforma de instituciones responsables de los crímenes; la reparación a las víctimas y la facilitación de procesos de reconciliación. El Centro está comprometido con el fortalecimiento de las capacidades locales y en general con el ámbito emergente de la justicia transicional; para lo cual trabaja de cerca con organizaciones y expertos en todo el mundo. A través de un trabajo de campo en diversos idiomas y culturas, el ICTJ aporta información comparativa, análisis legal y de políticas, documentación e investigación estratégica a las instituciones que aspiran a la verdad y a la justicia, a las organizaciones no gubernamentales, a los gobiernos, a medios de comunicación y a otros actores.
Nuestra HistoriaMientras que las organizaciones de derechos humanos tradicionalmente enfocan su actuación en la documentación y en la denuncia de violaciones y de abusos, el Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ) se fundó sobre el concepto de crear una nueva dirección en la promoción de los derechos humanos dirigida a apoyar a las sociedades en la sanación de sus heridas dando cuenta de los crímenes del pasado tras un período de gobierno represivo o de conflicto armado y contribuyendo a enfrentarlos. El ICTJ se concibió en una reunión estratégica propiciada por la Fundación Ford en abril del año 2000. Los participantes, entre quienes se encontraban expertos legales, defensores de los derechos humanos y funcionarios, se reunieron para discutir maneras de contribuir al campo en continuo crecimiento de la justicia transicional. Los participantes apoyaron la creación de una organización dedicada a la justicia transicional. Como consecuencia, la Fundación pidió a tres consultores -Alex Boraine, Priscilla Hayner y Paul van Zyl- que desarrollaran un plan para una organización con tales características. Su propuesta inicial de cinco años obtuvo el apoyo de la Fundación Ford, la Fundación Catherine T. y John D. MacArthur, la Corporación Carnegie de Nueva York, el Fondo de los Hermanos Rockefeller y el Fondo de la Familia Andrus. El ICTJ abrió sus puertas oficialmente en la ciudad de Nueva York el 1 de marzo de 2001 y en menos de seis meses tenía presencia en una docena de países, después de recibir una gran cantidad de solicitudes de apoyo. En 2004, el Presidente Fundador, Alex Boraine, regresó a Sudáfrica para establecer la Oficina del Centro en Ciudad del Cabo. En 2005 le siguieron las oficinas de Bruselas y Ginebra. Actualmente, el ICTJ cuenta con oficinas en Jakarta, Katmandú, Kinshasa, Monrovia y Bogotá.
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